sábado, 9 de septiembre de 2017

Mal tiempo

Apenas tengo raíces
para sobrevivir a tu aguacero,
y sigo contemplando cielos despejados
implorando la lluvia.

Como una estatua de ceniza
me deshago lentamente,
escuchando la música
de tifones y vendavales.

Porque en medio de mi caos
me ahogo en tu calma,
y me duelen de frío los pulmones
de nadar en tu oscuridad
y en todos los silencios de tu nombre.

A mí también me gustaban los días lluviosos.

Y siempre he preferido tus inviernos
a esta vomitiva primavera constante.