martes, 12 de mayo de 2015

Los ojos de un galgo






Creo que cuando has visto la mirada de un galgo, el resto de miradas del mundo te parecen un poco más falsas, y no es algo que me avergüence admitir. Probadlo, mirad a los ojos a un galgo y atreveos a negar que habéis visto la bondad más pura.