jueves, 29 de mayo de 2014

Los otros (Extracto)

( hasta donde )
Hasta donde la luz no llegue,
hasta donde la muerte tema a su oscuridad,
hasta el infierno, si existiera,
hasta donde la curva toca a su asíntota,
hasta donde la parábola se cierra,
hasta donde tú me dijeras...
29/5/2014
( Sin comas )
Por ti cambio los versos
por los besos
deshago las rimas
a la par que la cama
la muerte figurada
el sexo metafórico
y el lugar encantador
morir
de placer
en tu cuarto
sin pausa
sin comas
que no es mi estilo
pero me adapto.
30/6/2014
( Probablemente )
Si la teoría dice que un suceso es probable, lo es,
que para eso hacen que la estudiemos,
otra cosa es,
por muy atípica que parezca en nosotros,
suponer
que ese fue, probablemente, mi fallo;
creer tener la situación estudiada
y estar jugando con los dados cargados,
tan cargados,
que me explotaste en la cara
tú, el tablero, y todos los malditos dados.
Y si ahora te quiero con toda esperanza nula,
que me suspendan, que es mía la culpa,
que no me miré la teoría,
y me la preguntaron.
1/7/2014
( 5:58 ante merídiem )
Aviso: esto no es una obra de arte,
son los delirios de un borracho que se acuesta tarde
persiguiendo tus espejismos,
acosando tu ausencia
hasta hacerla pedir auxilio.

Bebo,
pero no te vomito,
me envicio en el humo (ese que tú ya conoces)
y te sigo viendo,
tu culo, tus piernas, tu pelo,
te prometo
que esta noche no te respetaría.

Me sacio
ahogándote en cerveza,
perdiéndote en el tabaco y en su niebla,
lo cual no es fácil
pues tú
como droga eres más dura
y como rubia estás más buena.

Y así no hay manera.
2/7/2014 (5:58 am)
(Metamorphè)
Tengo en el pecho una colonia de gusanos carroñeros
habitando la carne putrefacta que rodea mis costillas,
aumentando, en número y tamaño,
con cada día que pasa y estoy muerto,

Cada uno;
amarillo,
fusiforme,
pequeño
y sin ojos,
se alimenta de ti
y del poderoso deseo de la carne otra vez fresca.

Serán
cientos de mariposas que abran mis entrañas hacia fuera
o
un cambio tan irreversible
que me haga volver a la tierra.
3/07/2014
(Final)
Como esconde un avestruz su cabeza en la tierra,
negando la existencia del exterior
y el peligro que contiene.
Como esconde un asesino inexperto el cadáver,
siempre asomando un brazo acusador
que lo llevará a la cárcel.
Como escondió Dios
sus bestias primigenias en el infierno, 
sabiendo,
que se manifestarían a través del Hombre.

Como esconde un escorpión el veneno en su cola,
dispuesto a suicidarse clavándoselo en la espalda. 
Hoy te escondo.
Como se esconde un artefacto nuclear sin detonar,
con miedo al cataclismo,
y el anhelo inconfesable 
de matarme contigo.
7/8/2014